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27/03/0622/03/06
Bienvenido 21
La calle se llena de gente, las persianas se desenrollan echando fuera en partículas el polvo del invierno, todo a través del aire es más nítido, los cuerpos se buscan, hay una palabra para cada oído. El diablo está en la calle. De repente todas las distancias se hacen más cortas, hay una ficción de que encontramos lo que queremos, piel, saliva, sudor, unas palabras que no nos dijimos pero que sí que buscaron otro oído. Las calles se vacían de gente. El diablo está en los detalles. 20/03/06
ciudadesinvisibles. De jardines ajenos
Apagas la luz del cuarto de baño. Pienso: Mentira sigue encendida. Te sientas. Enciendes la radio, la vieja radio de mis padres. Billie Holliday canta Stormy weather. Pero tú no sabes quién es ella, ni sabes que bailo esa canción a oscuras, en el salón, en la cocina. Descalza, a veces desnuda. Su voz como hundir los dedos en la mermelada de mebrillo de mi abuela. Pan caliente. Merienda sobre un mantel con flores lilas. Me siento a tu lado pero no quiero cenar. Sólo uno, dos, tres tragos cortos a un zumo de piña y tu mano que parece muda lasciudadesinvisibles.bitacoras.com/
Idas y venidas
Me dice recoge tus cosas, todas tus cosas aunque quedan varias horas, pero no es porque quiera echarme es que siempre te dejas algo. Siempre. ¿Qué te vas a dejar esta vez? y sorbe el café mirándome desde el borde de la taza. Tiene los ojos grandes y castaños, preciosos. Estoy pensando en la chaqueta de lana que me dejé la última vez, el cargador del móvil que se quedó en un enchufe, la libreta que aún no he recuperado ¿sabes lo que deberías hacer? Dejarte a ti mismo. Olvidarte de llevarte a casa esta vez, y te quedas conmigo, que no haces más que ir y venir. Quédate esta vez. Cuando me he querido dar cuenta, ya estaba en la carretera de vuelta, y por más que rebusco en la mochila, no caigo en qué se ha quedado esta vez en tu casa, así que tendré que volver yo mismo a buscarlo. 17/03/06
Extremos
Ahora que trabajo en colegios, en un colegio diferente cada día, entro a contar cuentos a primera hora y salgo a última con un montón de niños agarrándose a mis piernas y colgándose de mi camisa. Hay muchas cosas en el interior de los colegios que siguen siendo como las recordamos, otras que son exactamente como las imaginamos fuera, y las menos son cosas que no nos esperaríamos encontrar. No les voy a aburrir con detalles, sólo con una imagen: una niña de tres o cuatro años que, al salir, asió la mano de su abuelo octogenario y emprendió el camino a casa. Son abrumadora mayoría los abuelos que recogen a los niños, y sirven para cumplir una sentencia: los extremos de la vida siempre se tocan. ![]() 16/03/06
Bravo, bravo ¡Bravo!
![]() Con Z mayúscula "Una mujer cualquiera, incluso una cualquiera F. Ayala, Cazador en el alba 12/03/06
inspira, expira,
inspira, expira, hasta que sientas los pulmones a punto de reventar hasta que sientas que te arden de puro vacío concéntrate en el hueco que queda entre tu cuerpo y el mío un metro un kilómetro un día de viaje unos milímetros de piel cálida y oscura y con los ojos cerrados imagina esa ausencia de distancia una isla de verdad, un modo de calor nuevo. he descubierto un volcán entre tus manos 08/03/06
Talking Timbuktu
Ali Farka Touré, el musico Maliense que hace una década se retiró al campo y cambió el gurkel (instrumento de cuerda que sirve para comunicarse con los espíritus) y la guitarra por el cuidado de su huerto, murió ayer, y con él se muere un poco el blues, cuyo inicio situaba el propio Touré en África. ![]() Rastreando un poco su biografía aparecen en seguida misterios, rumores, leyendas... que enriquecen la parte de personaje de este excepcional músico. Que no pare la música. Lee >> Descarga >> 07/03/06
Sonríe. Aún sin motivos, aún con el viento en contra, aún sin nada que celebrar y tan poco que recordar, aunque duelan las manos, aunque duela la boca, aunque no haya ninguna gana de sonreír.
Mira atrás. Sonríe. 01/03/06
Paisaje
En los tiempos que corren En los tiempos que corren es una frase muy socorrida para cualquier tiempo que corra, así que no me afearán que la use yo ahora. En los tiempos que corren, parece mentira que la quema de embajadas por parte de los radicales islámicos dé a los radicales católicos el puntito de valor que les faltaba para poner bombas, como los anarquistas de los buenos tiempos. Sucedió esta noche en el teatro Alfil, antes de una representación de Leo Bassi, aunque la bomba debía haber estallado una hora después. Hemos pasado del no me gustas al vete de aquí, y de ahí al ya te lo habíamos advertido. Con papel de fumar, oigan. * * * el prisionero y la presa - Si no se da la vuelta, no podré curarle las llagas. - Si me doy la vuelta, saldrás corriendo. * * * El debutante en la Historia. Diálogos captados al azar Antes de morirme le he de escribirle, mi señor Tamerlán, un poema que le glose. Y que tenga muchos ripios ... * * * Las manos calientes - Siempre tienes las manos calientes. - No siempre. - ¿Cuándo no? - Aléjate unos metros * * * El cielo sobre Sevilla Hay pocas cosas que expliquen tan bien la felicidad como un lugar propio. Acotar un espacio, mental o físico, sólo para uno mismo: una terraza soleada que poder mostrar, un ventanuco triste para refugiarse, un dejar de dar vueltas por más que nos divierta. En El cielo sobre Berlín se nos cuenta, además de todo lo demás, el ansia de mortalidad de un ángel; hoy me contaba una amiga a la que no conozco, que está feliz porque ha encontrado un hogar diminuto y precario donde echar raíces, aunque sean diminutas y precarias. La alegría con que hablaba de sus 2x3 metros hacía que pareciesen una planta del Ritz, con lo que parece que la forma final de nuestros deseos no afecta determinantemente en nuestra felicidad. Espero que le vaya bien en su zulito. Ya les contaré. |
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