todo es mentira Les tengo atadosmiéntemela vista atrás...y más que vendrá

 

Ventajas de tener un trabajo en el que pasas tanto tiempo en la carretera, especialmente en algunas carreteras y épocas del año

Están floreciendo todas las amapolas del mundo a la vez.



* * *

Alternativamente, te ocurre que ves de todo, id est, en el bar de una ciudad no muy pequeña pero tampoco grande que celebra un festival, un octogenario apuraba su coñac. En estas que entran tes muchachas con sus mochilas, ataviadas de cuero y cortes de pelo a trasquilones. Con cierta sorna, una le preguntó al abuelo que si iba al concierto esa noche. El hombre las miró de reojo sin soltar la copa, y con cierta dificultad les contestó:

- Todos los años. Con mis nietos.

Claro que yo no estaba allí por el festival, sino por esto otro tan distinto:




Lo ha mentido el Mentiroso.

30.4.06


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Mi héroe. Tempus irreparabile fugit

El pasado mes de noviembre no celebramos el cuarto cumpleaños de esta página por la prosaica razón de que estaba fuera de circulación. Otros noviembres(1, 3) he hecho fondos de escritorio, recopilaciones... como se pasó la fecha, pensé que un día de estos haría alguna tontería con las imágenes del tigre y los ángeles (unos iconos, una animación...) para celebrar los 4 años y al mes siguiente cambiaría el diseño, pero lo voy postergando.

Este párrafo tan tonto y autorreferencial viene a cuento de esta nota en otro weblog donde me cita como uno de los primeros que leyó y me ha hecho recordar -me ocurrió también año y medio después de escribir- las lecturas habituales y enlazados que tenía entonces. Casi todos están cerrados: el jardín1003 y el huevo dejaron de escribir abruptamente; de inered, betty, infinityarea, dagkrash... nunca más supe; earful lo ha ido cogiendo y dejando hasta convertirse en un blog de enlaces. Que pueda recordar, se mantienen abiertos ehqcd, Nando Caballero, ego, cromets y el irregular Niño Raro.

La facilidad con la que se abre y mantiene un blog los hizo proliferar al poco de su nacimiento; en seguida se han sucedido los más o menos exitosos portales (hablo de los weblogs en castellano) de bitácoras plagados de episodios de celos, intrigas, muchas historias de amores webloggeros, envidias... recuerdan vagamente a la profesión de actor, haciéndose la pelota y acuchillándose en cuanto pueden. Supongo que esa facilidad de multiplicarse es lo que hace que mueran de éxito, y la acumulación hizo que la gente que me gustaba leer se hastiara.

También imagino que para mucha gente, la publicación en red es un medio, una manera de cubrir una necesidad o una etapa, o incluso una mera exploración de las formas de relación en internet que propician los weblogs. Particularmente, laMentira me ha dado muchas, muchísimas cosas y en cada ciclo de 8 ó 9 meses -calculo a ojo- gente nueva a la que conocer.

Lo ha mentido el Mentiroso.

24.4.06


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No hay nada mejor / que algo bueno al despertar,
y si tú estás a mi lado / que más puedo yo esperar.
Tú me haces respirar / como a la orilla del mar;
tú lo tienes, / seguro tú lo tienes...

No sé cómo hasta aquí, / no sé cómo viene,
y si lo intento entender / tirito desesperado,
por eso yo lo voy a decir,
en nuestro interior todos llevamos lo mejor.

Sabor, sabor salado...

Lo ha mentido el Mentiroso.

19.4.06



 
ella y él (II)

-...y la imagen en la puerta de los lavabos de mujeres será un hombre vestido de mujer, y viceversa.

- Cariño, ¿de verdad quieres montar un bar?

- ¿Por qué me lo preguntas tanto últimamente?

Lo ha mentido el Mentiroso.

19.4.06



 
Zozobras últimamente


Lo ha mentido el Mentiroso.

17.4.06


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14 de abril


Lo ha mentido el Mentiroso.

14.4.06


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Páramo

Cuando vivíamos en Reinosa, íbamos a pasar los fines de semana a Valladolid. Durante el viaje de vuelta mi madre se agobiaba conduciendo entre tantas montañas, casi sin ver el cielo y acercándose al mar, y creía que yo también me agobiaba. Íbamos las dos solas, era pleno invierno y hacía mucho frío. Mediado el camino, mi madre paraba el coche y me hacía bajar en pleno páramo. Yo no tenía más de cinco o seis años, y casi no podía moverme, embutida en abrigos, bufanda, botas y gorro desde el cuello hasta los tobillos.

Andábamos un poco por el llano dejando atrás el coche, y cuando mi madre creía que habíamos avanzado lo suficiente, me soltaba la mano y me decía:

- Grita, hija.

A mí me daba vergüenza y no lo entendía, pero la veía a ella abrir los brazos y gritar a la llanura inmensa del páramo, y yo gritaba, yo gritaba todo lo alto que podía, me llenaba los pulmones de aire helado, limpio, nuevo, y gritaba como si me fuera la vida en ello, como si mi voz pudiese llegar al otro lado del páramo, como si con mi grito fuese a salvar la vida de alguien al otro lado de la llanura.

Lo ha mentido el Mentiroso.

8.4.06



 

Lo ha mentido el Mentiroso.

3.4.06


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Codicia

Déjame pasar, devuélvame el cambio, déjame como la chica del anuncio, vuelve pronto ahora que aún no te has ido, enséñame qué tienes en la mano, en la otra mano, en las dos manos, entra por aquí, tócame aquí, acércame a, tráeme a, dile a, vigila a, permítame un segundo, deme uno del fondo, no sé por qué compro siempre estas cosas. Siempre queremos las cosas que no tenemos.

Lo ha mentido el Mentiroso.

3.4.06



 

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