![]() |
30/07/07
En esta habitación de entonces
"[...]Así que no me había transformado en alguien diferente, lo único que estaba en una habitación en la que según las leyes de la lógica -tal y como yo las conocía- no podía estar. Y conocía esta habitación, ya que en ella había conocido mujer ajena hacía unos veinte años [...] Me incorporé y sentí un urgente deseo de mirarme, no por lo que pudiera ver, ya que sentía aversión por mi aspecto, y con razón. No, se trataba de la confrontación. Tenía que saber qué versión de mí se hallaba presente aquí -en esta habitación de entonces-, la de ahora o la de entonces. No sabía qué encontraría peor. Saqué una pierna de la cama, una pierna blanca de anciano. Pero mis piernas siempre han tenido este aspecto, así que no podía deducir nada de esto. Sólo había una solución: el espejo del baño." Cees Nooteboom, La historia siguiente epdlp Conversaciones con Cees Nooteboom La historia siguiente "Me gusta tanto escribir, que no comprendo que no lo haga todo el mundo" Cees Nooteboom 24/07/07
Los hermosos Atributos de Alá
Mi tío Pascual era marinero y no le tenía miedo a los nudos. “Es muy fácil”, me decía, “cada nudo que aprendes es más complejo que el anterior. Si no sabes desatar un nudo, busca otro más sencillo y, sabiendo deshacer este darás con la clave para deshacer aquel”. Yo no sé nada de nudos, ni de barcos, ni de nadie, en general, de ninguna cosa, especialmente sobre el mar, al que prefiero conservar como un misterio. Lo que sí sé es en mirar cosas que normalmente no se ven, o en ver cosas que normalmente no se miran, que no es lo mismo aunque lo parezca. Hoy, por ejemplo, mi amigo Z. M. salía con el gesto más adusto, serio y triste que yo haya visto en toda mi vida. No tenía una mueca en la cara, ni iba llorando, mientras a su alrededor todo era alegría. En este lugar se propician muchos encuentros, muchas amistades y mucha felicidad. Caminaba errando, evitando a las personas como un barco desvencijado entre boyas luminosas. ¿Dónde nos llevarán los destinos?, me pregunto a veces, ¿qué parte de mi destino está siendo modificada por el encuento de esta noche? Su tío, Mohamed Hafi, el mayor de toda su familia, murió ayer por la noche después de una larga enfermedad. Yo no me tengo por una persona especialmente creyente ni espiritual, vivo agarrado a mis afectos y a 2 ó 3 objetos que no tienen más valor que el de amuletos personales ¿Qué destino, me he preguntado en ese momento, estoy modificando con el gesto que estoy haciendo? He buscado el nudo sencillo que en el pasado tuve que desatar para que me ayudara a deshacer el que tenía en ese momento, y aunque no soy un hombre religioso, ni sé nada de nudos ni de nadie, le he abrazo y dicho al oido: “No te preocupes por tu tío, porque Alá es Grande, y es Misericordioso, y es Compasivo”. 06/07/07 |
§ Quaedam.com · 2000 caracteres · interior día · laMentira · correo · Mir&Mor · feed |